21/9/08

Menem

Parte 1: Coco* habla


El revés de una buena amiga dice:
cocos
zelayas
ramificaciones al útero.

Coco dice:
píntame de nuevo con tu lengua de fuego.

A un costado de la ruta se detienen dos viajeros, puedo verlos
enhebran un sistema vacilante de autoflagelación
los observo desde todos los frentes
intuyo que han perdido el rumbo
los invito a conocerme
desde afuera coco me aturde, me reta, me dicta otra cosa
he descubierto el secreto que guarda en sus cáscaras tremendas,
lo voy a develar:

Coco dice
¿cómo dice coco?
coco dice:
pe-lo-ta
entre otras cosas coco dice:
menem.

*Según lo indica el Diccionario de la Real Academia Española, “coco” es una palabra que deriva del portugués “côco” {cuco} porque la cáscara del fruto, con sus tres agujeros, semeja una cabeza con ojos y boca, como la del fantasma infantil.


Parte 2: Capicúa

A
Me ayuda a recibir mejor el cariño
oh, titilaciones del desvío
oh, revés de la buena amiga
jamás empieces el poema haciendo crisis
rompiendo las palabras como lianas
o sabes hacerlo o
los cuerpos te impulsan.

B
De la loba
de la luna
de las partes que sostienen el conjunto aquél
suenan las voces de la jungla
oh, no desaparezco
o
no desaparezco
inmenso y sinfín como las olas
de persona a no persona, pienso
menem representaría el amor con esa cara gruesa
lanzar al mar una piedra
dejarla ondear sobre la costa
veo
tan blando, temblando
un mar de coco como ése que soñé:

C
Cocos que caen en la superficie
cocos que me aceitan las ideas
cocos que florecen amarillos como rayas
cocos que prefieren morir que matar
cocos que boyan sin rumbo
cocos que marean al espectador
cocos que traen recuerdos dulces, también de los otros
cocos que comprenden al instante
cocos que me cuentan un secreto blanco
cocos que revientan al caer el sol sobre la playa
cocos que sugieren pulsaciones ácidas
cocos por aquí, cocos por allá
cocos a los lados del camino
cocos rosados, cocos sabrosos, cocos saborizados
cocos impecables
cocos débiles
cocos de piel ruda y no por eso menos frágil
cocos que se rompen contra el suelo
cocos que interrumpen el paisaje
cocos que no se dejan comer
cocos que no se dejan pelar
cocos malhumorados
cocos naturalizados
cocos impresionantes
cocos que me sirven de cortina
cocos que se cierran como cofres
cocos marrones y podridos
cocos de colores, divertidos
cocos mareados, cocos dorados
cocos desgastados por el tiempo
cocos que parecen uvas
cocos que parecen canciones
cocos que me hacen feliz, sin más
cocos que pasan, cocos que ayudan
cocos que crecen solos en la rutina de los días
cocos que sueñan con morir amados
cocos que se saben explotados
cocos tan redondos como lunas llenas
cocos universales y objetivos
cocos singulares
cocos que responden al problema
cocos que simulan saberlo todo
cocos verticales
cocos imaginarios
cocos que caen con confianza sobre el agua
cocos investigados
cocos guardados en un cajón
cocos sumergidos en las penas
cocos, en fin, abandonados.

D
Triste el coco, {puh}, el calor, los sueños de verano han quedado intactos.


Parte 3: Cuasi-violento

Un prisma descendente
las cuatro caras del cuadrado son iguales
mi-cro-cos-mos
mo-no-nu-cleo-sis
me-nem
debería asustarme tanto la disparidad,
y sin embargo
insisto en abrazar el sueño equivalente
¡el cuadrilátero!
dos por dos es igual a cuatro
tres por dos es igual a seis
la cuadratura es real, casi perfecta
menem es un prisma, un lado ciego
pasión cuasi-violenta
¡viólame!
vi caer un avión donde caía dios
es menem
del lado de la jungla hay elementos carnales
la falta de pasión o la falta de carisma insisten en hacerme despertar
impaciencia o
gratuidad de las hormonas.

Me detendré un momento en él:
hay dos maneras de hacer la cuadratura, pienso
hay dos maneras de ser feliz
menem se coloca del lado equivalente, el más oscuro
las cáscaras simulan su color y es tan perfecto el resultado,
me descompongo
me-nem
pronuncio la concavidad al vacío
escucho un mecanismo que late despacio
un gran deseo, un sueño recurrente
los juglares lo han anunciado ya.

Su pequeña muerte viene desde lejos
todos algún día hemos soñado verlo morir
mo-rir
me-nem
cien mil ciervos berrean
menem está húmedo, duplica su posibilidad
un cervatillo cae del avión
es trizas, es carne, es dios, el plan perfecto ha acabado en el desastre
cien estrellas rompen contra el suelo.



Parte 4: Los ciervos siempre son infantiles

Escribo una línea
dos
tres
cuatro líneas para poder decir: menem.

¿Era tanto el atontamiento?
¿O era tonta la cantidad?

Dos por cuatro me da siete cuando fuerzo la continuidad
la pecera se atiborra de verdades con el paso del tiempo
las miradas anclan su necesidad en ese pez
¡ojo de tigre!
los signos siempre piden pronunciación, aunque no lo confiesen
discursivamente
menem hace pie donde había tierra
los mecanismos de la selva intuyen su longevidad
un berrido infantil, olor intenso
montones de verdades crean la necesidad
menem ha entreabierto su horrenda mandíbula
¡va a hablar! ¡va a masticar! ¡va a respirar!
menem exhala
un jadeo húmedo como un pequeño ciervo repelente
cuatro veces y en ambas direcciones:
morir
morir
morir
morir.

1 comentario:

Aninu dijo...

Me gusta mucho como quedó!
beso grande